jueves, 14 de julio de 2016

Jue 6

Gracias a este poeta
conocí fases de manantiales,
gorriones cúspides,
pálidos solares.

Vacuos versos perennes
moldean
este cadáver estético.

Pero a él nunca lo conocí.
Jamás puso el cuerpo.
Si sos demasiado vos,
de vos hacemos un fósil.

Te escondimos perogrulladas
bien adentro
de tu manto negro.

Cuando los dos se abrumen
en el andar vegetativo.
Uno gritará
y otro seguirá caminando.

Acá estaremos felices.
Prescindiremos de sus servicios.

martes, 12 de julio de 2016

Mie 5

Me alarma.
Nada te convulsiona,
ni siquiera te describen.

Sos una canción recitada
desde la perspectiva de un arma.

A falta de forma externa,
te volvés leyenda.
Costra olvidada por otros,
despegada en el aire.

Y aún inconsciente de tu inconexión...
Alarma seguirá sonando.

Mar 4

A cualquier visionario
lo van colando los días.

Puros cócteles celulares.
Se agotan por pesar.
El olvido motoguadaña
los corta parejito.

A cualquier visión
la zarandean las pausas.

lunes, 11 de julio de 2016

Lun 3

Volición como irritante,
supongo que no la entiendo.
O tal vez sí.

La quiero como pedrusco humano.
Ella contradice las decisiones del morir,
del matar.
Del amargante emblema negro/blanco.

No confío en la piel, por eso
estallo en las voluntades.

El poder no está en las calles.
(Alza las manos voluntariosas para morir).
Menos en la institución.
(Apunta la pistola voluntarioso para matar).

El poder muta en la mina que escoge
sacrificar esas acciones rocosas.
Graba para la posteridad.
Viven y se deflagran en la incorrección nominal.

domingo, 10 de julio de 2016

División Terrestre

¿Esto siempre tiene que pasar? Si lo pensamos en frío, después del exacerbo de viajar hacia una tierra incógnita, creo que fue una mala idea ir en un cascarón viviente. Un ómnibus vivaracho que es sólo un ensamble. No es un hogar o un extensión humana como el auto, ese pariente impersonal. Los colectivos no saben por qué viven, nacen con pocas cavilaciones, salvo las de su mezquino propietario; se deshacen por nada pero aún así están para partirte la boca con esas gentes hacinadas.

Contienen un desagrado voluminoso, imposible tildar de artefactos luminosos. Para llegar a mi casa, sus ventanas repiten la misma verborragia. Si no la repiten se fatigan, no pueden con nuevos panoramas. Miseria en un valle de montes y pozos. Un fotograma con la misma cadencia, gran felpa áspera y parda.

La ruta vocifera un poco cuando le cosquilleamos la tierra. Subsumida, subterránea.

Creo que la impaciencia nos tiene de llavero para estas horas. Sabe que puede abrirte las puertas hacia nosotros pero ya ves con quien te fuiste. De qué lugar te está viendo bajar entumecido. Quizás haga chasquear las llaves entre sus manos, sin maniobrarnos el temple, pero nada más. La impaciencia está muy lejos, sus brazos no emergen de su campera, flamea su impudor puertas adentro. 

Puede que le tome más tiempo a esa bestia monolítica. 
Puede que el comensal deje de serlo, el no morfar me exige padecer como los demás.  

Mogwai Earth Division

Dom 2

Mientras crezcas,
voy anulando caminos de vitalidad.

Será lamentable, pero
desde que pensaste
no hay más opciones en tu aventura.
Pequeño infiel.

No gires el cuello,
que el retrovisor dice que al pasar
las ideas antiguas se deslucen.

sábado, 9 de julio de 2016

Sab 1

Un cardenal bucea
el sueño de ser para la urbe
corcel.

Emana piel roja
hormigón.

Yace un mal.
Recrudece.
Vivo.
Desde la luz.

viernes, 1 de julio de 2016

Faros en Den Helder

Reclamé un espacio en el mundo y este contestó:"Mate sus ilusiones, la idea de que es suyo el sonido o propia su muerte, viole al temor y haga del fuego las flamas para hacerse digno del espacio".

Era fantástico reír y que el órgano genocida de derechos cumpliera con su parte. ¡Presente! ¡Faro coronado de valles y volcanes en un lugar inaccesible! ¡El apartheid me lo trajo! Para ustedes, sobre ustedes: Den Helder.

Breve ilusión que nos hace recordar que solo existe por remeras, en fotos demacradas y en recuerdos holandeses. Recuerdos que son parte nuestra hasta que no sepamos que para obtenerlos hace falta el dolo, hace falta la actitud (totalmente perdida). Y hace falta que un memento balsámico sean la triste matriz que nos iluminen ese esplendor geométrico.

Esta ciudad tiene muerte por inanición del ánima. porque sigue a su yo, jamás tendrá:

Su furia dentada.
La depresión cercada.
Su sentir, verdadero.

Y acá eximido: Den Helder. Golpeándolo al yo. Confronto. Gritando.
¡Jamás se convertirán en lo que siempre quisieron ser!

(2015 - una letra del momento)